Vida en la carne – La Web Cristiana de Apologetica

VIDA EN LA CARNE… VIDA EN EL ESPIRITU


TEXTO: Gn.18:1, Abram estaba sentado en la puerta de su tienda al calor del día.

Gn.19:1, Lot estaba sentado a la puerta de Sodoma, a la caída de la tarde.

ORACION: Señor… Ayúdame a estar sentado en el lugar correcto, ¡¡¡donde tu estás sentado a la diestra de Dios!!! Gracias mi Dios.

INTRODUCCION: Ambos pasajes de las escrituras nos muestran a dos creyentes tan distintos uno del otro: Uno espiritual Abram, el otro carnal Lot, aprendamos de ellos y saquemos provecho para nuestra consagración y acercamiento a Dios. No es la historia de un pecador y un creyente sino, la de dos creyentes.

FONDO HISTORICO: Desde Ur de los Caldeos, Abram y Lot viajaban juntos. Lot se tendría que haber quedado en Ur, pues Dios llamó a Abram no a él. Lot, más seguidor de Abram que de Dios, nunca hizo un altar, Dios nunca le habló.

Lot era tan pendenciero, que solo traía problemas a su consagrado tío, hasta que un día se separaron. Lot elige la llanura y va poniendo sus tiendas hasta Sodoma, pero los hombres de Sodoma eran pecadores contra Dios en gran manera. ¿Puede a un creyente gustarle estar tan cerca del pecado? ¿Se puede jugar con fuego sin temor a quemarse? Aparentemente a Abram le tocó lo peor; las montañas áridas, pocos pastos, pero, lejos de Sodoma, lejos de Lot y cerca de Dios.

1- EL HERMANO ABRAM

Abram, significa exaltado; más adelante Dios le cambia el nombre por Abraham padre de multitudes; su nombre, estaba de acuerdo con su personalidad; era un creyente hecho y derecho. Desde que Dios lo llama en Ur, se convierte en un personaje digno de admirar. Las escrituras a veces lo muestran con tropiezos espirituales. Su paciencia, devoción, altares y tiendas para adorar a Dios, como su tremenda fe, nos muestran a un gran hombre y siervo de Dios. Tal era su fe, que Cristo dijo 2000 años más tarde: Abram vio mi día y se gozó.

Abram recibe la visita de los ángeles al medio día, había más que suficiente tiempo para hablar, él está muy contento, no es para menos, esta recibiendo visitas celestiales, ¡Qué alegría! Actúa con todo respeto y devoción, sale corriendo a recibirles, y postrado en tierra dice: Si he hallado gracia en tus ojos, no pases de tu siervo, que se traiga agua y lavad vuestros pies, recostaos debajo de un árbol, traeré un bocado de pan, sustenta vuestro corazón, y ellos dijeron, haz así como has dicho. Aprendamos de Abram a recibir al Señor; a veces estamos tan apurados, que no tenemos tiempo para lo más importante.

Abram fue deprisa a la tienda de Sara: Prepara pronto unos panes al rescoldo, y salió corriendo a las vacas; tomó un becerro tierno y bueno lo dio al criado y éste se dio prisa a prepararlo; tomó mantequilla leche y el becerro que había cocinado, se sentaron debajo del árbol y comieron.

¡Ah Señor, cuántas veces nos visitas! No porque lo merezcamos, sino porque Tú nos amas, perdónanos y enséñanos a actuar como tu siervo.

La visita de éstos ángeles traía a Abram un regalo, (Dios nunca viene con las manos vacías) ¡Y que regalo! Nada menos que el anuncio del hijo prometido por Dios: Volveré a ti, según el tiempo de la vida, y he aquí que Sara, tu mujer tendrá un hijo. De ese hijo viene el Pueblo de Dios y de la descendencia de éste hijo… Cristo, ¡¡¡el Salvador del Mundo!!!

2- EL HERMANO LOT

Lot significa envuelto, ese nombre le quedaba muy bien, pues nadie sabía lo que había dentro de él, aparentaba ser una cosa, pero era otra. Luego de la separación de su tío, se ve a Lot envuelto en la guerra de los 4 contra los 5 y Abram pone su vida y la de sus siervos en peligro para rescatar a Lot: Cuándo este milagro ocurre, Lot no está dispuesto a dar el brazo a torcer… Vivir con Abram ¿Y reconocer que me equivoqué? ¡Nunca! Le tenía fobia a las montañas, nunca hacia arriba ¡Qué tendencia de ir para abajo! Y vuelve a radicarse en Sodoma.

Los ángeles de Dios van a visitarlo, no porque estuviese en sus planes hacerlo ni porque quisieran verlo, sino por la insistente súplica de Abram, cuando se enteró que Sodoma sería destruida. ¡Cuántos son bendecidos por las oraciones de otros y no por su propia consagración!

Lot está sentado a la puerta de Sodoma: Era el lugar donde se discutía la política, el comercio, las leyes, el mercado y donde se saludaba a los viajeros. ¡Qué alboroto! Pero eso le gustaba a este hombre tan carnal, poco de Dios y mucho del mundo.

Los ángeles llegan a la caída de la tarde, no aceptan la invitación de Lot, comen a las apuradas no se mata un cordero, no hay derramamiento de sangre, (figura de Cristo) sus yernos se burlan de él, ofrece sus hijas a los corruptos que asaltan su casa ¡Qué ambiente! ¿Podía vivir un creyente en aquella ciudad? Escapa al monte por tu vida, fue el regalo de los ángeles. Lot les contestó ¡NO! Déjenme en Zoar, ciudad pecadora que estaba en el valle y también iba a ser destruida, Gn.19:25, pero al mundano le gustaba hacer como él quería y NO como a Dios le agradaba.

Si no fuera que el apóstol Pedro dijo: Que el justo Lot afligía cada día su alma viendo y oyendo a los inicuos, 2 P.2:8, yo diría que el nombre de hermano le quedaba grande. La historia de Lot, termina muy triste en la Biblia: Tuvo 2 hijos con sus propias hijas y de éstos hijos se formaron dos pueblos; moabitas y amonitas enemigos perpetuos de Israel. ¡No juegues con Dios! Mejor es que seas frío y no tibio como nuestro hermano Lot.

CONCLUSION:

¿Notas la diferencia entre uno y otro?

A Lot lo visitaron a la caída de la tarde, no quisieron hospedarse en su casa, el poco tiempo compartido se vio interrumpido por los violentos y degenerados sexuales de Sodoma, el regalo fue: Escapa por tu vida, perdió su mujer, nunca tuvo buen testimonio, su descendencia se perdió para siempre.

Abram recibió la visita al calor del día, comieron, hablaron, se gozaron y Dios le dio un gran regalo ¡¡¡El hijo tan esperado!!!

Hazte amigo de Dios, no hagas consagraciones a último momento. La pérdida más grande y de lamentar es y será el tiempo que pasamos lejos de Dios.

Corre… Date prisa… Repara tu relación con el Señor. ¡¡¡Cuidado!!! ÉL VIENE… Y no necesariamente a visitarte.

Dios te bendiga.

DANIEL REGONDI
CORDOBA, MARZO DE 1999
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Deja un comentario