Libres para ser niños – La Web Cristiana de Apologetica

Habiendo estado en muchas denominaciones diferentes de la Cristiandad, me di cuenta que todos ellos tienen una tendencia a establecer ciertas reglas o leyes que dibujarán finalmente un círculo de conocimiento, más allá del cual no se permite pasar. Se construye un muro y el encarcelamiento comienza.

Cada castillo tiene su juego de leyes que establecen como la verdad última más allá está prohibido pisar. Esa misma “verdad” se convierten en las cadenas que nos atan a la religión y nos separan de la Persona Que es la Verdad.

Que maravilloso es cuando un niño del Dios Viviente puede lanzar al lado los pesos de la religión y puede caminar en esta tierra donde sabe que hay tanto más por descubrir. ¡La falta de conocimiento se vuelve en una oportunidad maravillosa para descubrir!

La mente religiosa tiene que tener todos los patos alineados en fila. ¡Los límites deben establecerse! ¡Pero al niño de Dios, sus límites son el propio Dios! Un niño de Dios es libre para crecer, aprender, desear saber, preguntar preguntas tontas y no tener su salvación cuestionada. Su salvación y su seguridad no dependen de lo qué saben sino de Quien los conoce. Ellos han descubierto un Padre al que pueden confiar completamente sus vidas. Pueden estar en un árbol alto y cuando el Padre dice “salta” se sentirán completamente seguros de que los cogerán en Sus brazos amorosos.

La mente religiosa no conoce tal certeza. Su salvación es dependiente del conocimiento de las reglas correctas y cumpliéndolas seguramente no serán imperfectos.

Cuando yo era un “evangélico carismático” había una gran libertad en el culto, pero las enseñanzas en las clases de estudio de la Biblia y en los púlpitos era un recordatorio prolongado de los sacerdotes de Roma declarando que la tierra no se movía. Cada movimiento del espíritu parece finalmente ser sofocado por dogmas.

Descansar libres, niños de Él, si del más Alto y descubre la alegría de aprender de nuevo. Descubra lo excitante de la vida de nuevo, hay tanto que nuestro maravilloso Padre ha creado para que nosotros disfrutemos, aprender acerca de y jugar con.

Sígale y camine con Él por Su maravillosa creación. Permita que le revele Sus misterios. Pero debe tener los ojos de un niño para ver estas cosas. Debe llegar a ser pequeño de nuevo, disminuya, como Pablo (que significa pequeño) dijo. Permítanos arrojar nuestras aflicciones en Él y disfrutar de Su Vida. ¿No vino Él para que nuestra alegría fuera plena? ¿No prometió Él “vida abundante”? ¡Él lo hizo ciertamente! ¡Entonces recíbalo! Tire esas túnicas religiosas de las edades oscuras, los dogmas, credos, rituales, los zapatos concretos que le han puesto aprisionando sus pies.

¡Permitan que se gocen sus corazones con alegría!

No importa si tiene 10, 30, 50, o 90 años. No importa si es un padre en la fe. Es y será siempre un niño del más Alto. Es el Creador. Hay siempre habitaciones por descubrir, aprender, desear saber.

¡Oro para que el caparazón de los credos sean quitados de sus cráneos, que sus mentes sean renovadas para redescubrir el gozo de nuestra salvación! Regocíjese y de nuevo digo regocíjese porque nuestro es el reino de Dios en el que nosotros podemos dejar fuera nuestros miedos y bailar de nuevo.

Tentmaker

HCR Box 6D

Hermann, MO 65041

Deja un comentario