Libre como la Mariposa – La Web Cristiana de Apologetica

Veamos que podemos aprender de la mariposa para aplicarse en nuestras vidas, la mariposa primero es una humilde oruga ó gusano como algunos la conocen, arrastrándose sobre las plantas y al pasar del tiempo sabemos que esta oruga se transformara luego en un capullo sujeto a la planta, en su interior oscuro empieza una transformación a una nueva vida, que es la mariposa, después de su completa transformación, sale a la luz, después de ser libre, a la luz del día, ahora extiende sus alas en el aire, ya no esta sujeta al suelo arrastrándose sobre las plantas, ahora ¡es libre!, Con una nueva vida, el cambio es total completamente transformada.

Así, para nosotros la nueva vida por medio de Jesús, es como la transformación de la mariposa, acerquémonos al Señor Jesús como una humilde oruga, pues nosotros estamos en total oscuridad por nuestra vida de pecado “Como esta escrito; No hay justo, ni aun uno; … todos se desviaron, ..se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. (Romanos 3:10-12).” Así es, todos somos pecadores, sí no estamos con Jesús, como en el oscuro capullo.

Solamente aceptando a Jesús podemos encontrar esa libertad, un verdadero cambio y Salvación de nuestras vidas, con Jesús seremos nuevas criaturas, “De modo que si alguno esta en Cristo, nueva criatura es, las cosas viejas pasaron, he aquí todas son hechas nuevas. (2Corintios 5:17), Cristo ara el cambio como lo hizo con la mariposa, esto no quiere decir que somos iguales a la mariposa, pero reflexionemos, “Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en granero y vuestro Padre Celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? (Mateo 6:26), …considerad los lirios del campo, como crecen y no trabajan ni hilan (Mateo 6:28), Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana sé hecha en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? (Mateo 6:30). El Señor tiene este regalo de transformación para todos nosotros, para que podamos vivir con él, libres como la mariposa, este regalo es el Nuevo Nacimiento, “De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del espíritu no puede entrar en el reino de Dios; Lo que es nacido de la carne, carne es, y lo que es nacido del espíritu, espíritu es; No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo. (Juan 3:5-7)”

Continuando con el ejemplo de la mariposa, ahora veamos de otra forma, cual es el objetivo de nuestras luchas, tempestades u obstáculos en nuestro camino.

Si observáramos el capullo detenidamente, veremos cuando la mariposa empieza a romper el capullo para poder salir, empieza haciendo uno pequeño orificio, para ella este trabajo será difícil para poder salir, en varios intentos veremos que parece ser que la mariposa se rinde y no se mueve, ¿Y si nosotros le ayudáramos a salir, que pasaría?, Decidimos ayudarla, haciendo el orificio más grande para que pueda salir sin problema alguno.

Ahora se sorprenderá, pues la mariposa sí, salió, pero salió con sus alas pequeñas dobladas y su cuerpo hinchado, mas nunca pudo volar, solo daba vueltas arrastrando su cuerpo sin completo desarrollo, porque ella debió haber salido del capullo con su propio esfuerzo, pues solo así la naturaleza determina su completo desarrollo y transformación, esforzándose ella misma en abrir el agujero lograría un desarrollo de sus pequeños músculos y fluidez de su cuerpecito extendiendo totalmente sus alas y volar.

Esto caso nos enseña una vez mas, que la libertad en nuestras vidas solamente podría llegar luego de una lucha, algunas veces lo que necesitamos en nuestras vidas es luchar, enfrentando toda tempestad, pues solo así podremos crecer y ser tan fuertes como Dios quiere que seamos, mas sí Dios nos permitiera crecer en nuestras vidas sin ningún problema vendríamos a ser como unos inválidos.

Tal vez nosotros quisiéramos ser libres como la mariposa, extender nuestras grandes alas y volar en los maravillosos paisajes que Dios tiene para nosotros, toda felicidad vendrá de un sacrificio nuestro, como el sacrificio de la mariposa en el oscuro capullo, así venga a los brazos de Jesús y ríndase ante él, y él le dará la nueva vida, la salvación, el gozo de vivir en los brazos de Jesús, haga un sacrificio, haga un pacto con Jesús hoy, pues los placeres del mundo y de la carne solo son para perdición, ¡esfuércese y rompa el capullo y sea libre como la mariposa!.

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