La Educación Teológica en la Iglesia Local |

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Contenido
Introducción
I.    El lugar de un instituto teológico en la iglesia local
Concepto de iglesia local
Concepto de instituto teológico
El lugar del instituto teológico en la iglesia local
II. Organización de un instituto teológico
Elemento 1: En la vocación de la iglesia
Elemento 2: El contenido del programa
Elemento 3: La organización del tiempo
Elemento 4: El personal necesario
Elemento 5: El material
Elemento 6: El espacio
III. Planificación del instituto teológico
Paso 1: El liderazgo en la iniciativa
Paso 2: La “venta” de la idea
Paso 3: Reuniones preparatorias
Paso 4: La presentación administrativa ante la iglesia
Paso 5: La puesta en marcha del instituto
IV. Implantación del instituto teológico
El análisis en un instituto teológico
Análisis de los recursos
Análisis de los recursos favorables
Análisis de los recursos no favorables
Análisis de una estrategia definitiva
Modos de utilización del análisis
V. Evaluación del instituto teológico
La evaluación en un instituto teológico
La evaluación personal
La evaluación grupal
La evaluación general
VI. Mejoramiento del instituto teológico
El mejoramiento en un instituto teológico
Mejoramiento departamental del instituto
Mejoramiento en función de la iglesia
Mejoramiento en función de la comunidad contextual
Cómo aprovechar las reuniones pro mejoramiento
Guías para evaluaciones
Respuestas a las preguntas de repaso
El lugar de la biblioteca
Bibliografía sugerida

Extracto:
Clases de evaluación
La evaluación puede ser dada considerando dos factores: las personas y el tiempo. En relación al factor personal, puede ser aplicada a las personas individualmente, como a grupos de acuerdo a su función, y como comunidad educativa total. En relación al tiempo, luego de cada curso, al término de cada 12 meses, y al final de cada tres años.
Evaluación personal
La evaluación individual, o auto-evaluación tiene por objeto crear conciencia de lo realizado por la persona durante un periodo de actividades. Consideramos válido el que se realize al final de cada curso, es decir cada 1½ mes, porque esto permitirá hacer los ajustes necesarios en lo que respecta a participación individual, con un compromiso delante de Dios. Esto equivaldrá a un reconocimiento de cuán seriamente está tomando la persona su participación en el instituto. Deberían realizarla los estudiantes, como agentes de recepción activa del proceso educativo; los profesores, como colaboradores en este ministerio donde también recibirán edificación personal por la naturaleza del instituto; el personal administrativo (secretario, ayudantes) porque esta es la parte integrativa de los distintos elementos funcionales de la institución; y los directivos (Comité o equivalente, de acuerdo a cómo se haya organizado esta parte, lo que dependerá de la forma administrativa de la iglesia.)
Evaluación de grupos
Consideramos importante la evaluación por grupos, cada 12 meses, esto es, luego de ocho cursos consecutivos. La importancia de evaluarse como grupo (estudiantes, profesores, personal directivo y administrativo) radica en que esto les permitirá tomar conciencia del papel desempeñado por cada uno de ellos como grupo en el desarrollo del instituto. Además, el participar en una evaluación como parte de un grupo específico contribuirá a la identificación entre los miembros de la misma clase grupal. Para esta evaluación, una persona dirigirá la reunión, y las respuestas se darán por consenso democrático.

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