Comunicación Cristiana – La Web Cristiana de Apologetica

Como sabemos, este proyecto de comunicación de cortó violentamente por la caída del hombre. Al escuchar otra voz, el hombre se unió a otro mensaje, el cual, lo primero que le transmitió, fue el ser igual a Dios.

Como Dios no puede, ni nunca podrá soportar al pecado le cerró la puerta al hombre para que no pudiera entrar en el edén. En este lugar podía alcanzar el conocimiento de Cristo (árbol de la vida).Pero Dios impidió que volviera a entrar porque el pecado es la principal causa de la falta de comunicación de Dios con el hombre.

El hombre fue creado para comunicar, para manifestar lo que siente y piensa. Como estas notables cualidades no quedaron sujetas al Espíritu, el hombre entró en un caminar de plena comunión y comunicación con el mal. Podemos ver la primera consecuencia de esta unión (El crimen de Abel). Y desde ahí llega a tener un éxito tal que las maldades llegan al mismo cielo, por lo cual vino el diluvio, un acto definitivo para terminar con la comunicación del hombre con Dios. Pero Él, en su misericordia, guardó a Noé y su parentela, el cual inaugura el ofrecimiento de holocausto para Dios. Desde este momento el hombre se empieza a acercar nuevamente a esa comunicación con Dios. A través de diversos signos. Pero ya se vislumbraban tiempos en los cuales, el hombre redimido, a través de la comunicación, iba a tener una comunión profunda con Dios.

Todos los precedentes anteriores nos muestran que el inicio de la comunión con Dios nace como fruto de una buena comunicación.

¿Qué es comunicación?

Podemos decir que es la plena transmisión y entendimiento de un mensaje de una persona a otra. Es una característica propia de nuestra sexualidad, Dios ha creado al hombre con todas estas facultades. Para que se produzca la comunicación deben estar presente algunos componentes clásicos: emisor (envía el mensaje), mensaje (lo que quiere comunicarse), receptor. (el que recibe el mensaje). A esto podemos agregar el contexto donde se transmite el mensaje, las experiencias compartidas, el segmento social, etc.

Lo fundamental en este proceso comunicativo es la denominada retroalimentación, es decir, la posibilidad de responder al mensaje. Cuando Dios se comunica con el hombre no lo hace de una manera vertical, Él espera nuestra respuesta, esto es glorioso y responde a una de las principales características para que se produzca un total éxito en el comunicar. Dios creó la comunicación para relacionarse con el hombre.

Comunicación en nuestros días.

El hombre alejado por completo de Dios lleva una vida paralela al propósito de Dios, cuando hablamos de vida, hablamos de todo lo que nos compone como ser humano, por lo cual, al constituirse como sociedad y esta sociedad en países han llegado a manifestarse como un sistema con identidad, cultura, educación, moral y comunicación propias (entre otras cosas).

Este sistema gobernado por el mismo Satanás ha cubierto cada espacio en la vida de los seres humanos, pero no ha sido de la noche a la mañana, todas las manifestaciones que vemos hoy en día, son efectos acumulados durante décadas.

En el último siglo hemos podido ver cómo se han levantado ideologías y se han caído otras. Es impresionante el movimiento de los países en torno a un sistema, ya sea comunista o capitalista, se levantan muros y se caen otros. Pero el hombre sigue alejado de Dios.

En el caso de Chile, en las pasadas elecciones para elegir si cierto personaje seguía en el gobierno o no, había un eslogan que decía: “Chile, la alegría ya viene”, muy coreado y despertaba gran cantidad de emociones. Pero, como todo sentir humano, la alegría no vino, es más, estudios de sicología demuestran que Chile tiene uno de los índices más altos de personas con problemas nerviosos y consumo de relajantes. Por otro lado, las encuestas y estudios señalan, que la mayoría de los chilenos se siente desilusionado o triste*.

¿Cómo las personas ponen la esperanza en un sistema que tiene como único fin la caída?, ¿Cómo se les transmite?. A través de la comunicación.

Es por lo anterior que la comunicación se torna cada vez más impersonal y subjetiva lo que la hace manipulable.

Lo anterior nos hace pensar que nuestra generación ha nacido con la televisión a un lado y la Biblia en el otro. Así podríamos describir nuestra vivencia con la comunicación. Menos lectura, menos oratoria, menos meditación. Unos más, otros menos, pero al fin y al cabo son insospechadas las cosas que hemos dicho, hecho o comprado como fruto de esta gran influencia, lo cual constituiría un estudio aparte del tema que estamos viendo. Es por esta razón que debemos entender que los medios influyen, transmiten y legitiman conductas morales.

Podemos decir a razón de lo anterior que los medios cumplen una función perfecta en el sistema mundano, el cual cada vez se globaliza más, dejando de lado las culturas e identidades propias de cada país. Ejemplo de esto, es el aborto o divorcio; bastaría un tiempo de legitimación por parte de los medios a través de la redundancia, lo cual nos llevaría a condiciones de verdad, lo cual lo haría moralmente viable a la opinión publica y si a esto lo acompaña un gobierno liberal no estaríamos lejos que se promulgaran estas leyes, como ha sido el caso de otros países.

*En Chile, de acuerdo a datos que están en poder del INJUV, el 44% de los estudiantes de educación media de la capital presenta algún tipo de síntoma depresivo.

Sociológicamente, se señala que este grupo, entre los 10 y 19 años, está condicionado a sufrir mayores trastornos al vivir inmerso en los que se denomina la sociedad del riesgo Esto significa que existe un difícil proceso de integración social de los jóvenes al encontrarse con un mundo inhóspito en el que la violencia, la delincuencia y la creciente segregación espacial, conllevan un incremento en los sentimientos de inseguridad colectiva, de inestabilidad e incertidumbre.

El encaje es perfecto, una sociedad liberal en carrera hacia el individualismo y esclava del consumismo marcha a los acordes de Satanás, cuyas maquinaciones la hacen presa cada día más, manifestándose con esto aberraciones que se han visto reflejadas especialmente en la juventud.

Efectos de los medios de comunicación en las masas.

Cuando hablamos de los efectos que producen los medios de comunicación en las masas, podemos ver que tienen su base en innumerables estudios y teorías. Esto nos trae a colación el hecho que cuando la población, la sociedad o las masas reaccionan frente a un mensaje transmitido, todo está estudiado y anticipado, (el consumismo).

¿Porqué?

Porque el efecto que producen los medios de comunicación (Políticos, culturales, económicos, educacionales, etc.) son el conjunto de muchas situaciones, y mensajes acumulados en el tiempo. En ninguna manera algo circunstancial. Es decir, cuando leemos en las portadas de revistas a personajes de opinión pública que dicen: “no necesito estar casada para tener un hijo”, eso no va a cambiar nada, pero si es un efecto acumulativo que apunta a una legitimación de ciertas conductas morales, en este caso, la relatividad del matrimonio.

Cuando los medios se proponen entregar un contenido o mensaje diferente, se hacen notar. A través de la estrategia del marketing, logran poner en la parrilla programática lo novedoso. Al principio siempre hay resistencia, pero, al fin y al cabo, se acepta. Veamos a continuación algunos mensajes que se han acentuado a través de los medios en el último tiempo:

“Yo hago lo que quiero, como quiero y cuando quiero”
“Tengo mis derechos”
“Las relaciones prematrimoniales son normales”
“El sistema imperante garantiza nuestra felicidad”
“El comunismo es lo mejor”
“Una sociedad sin censura garantiza la libertad”
“A mayor cultura, más liberalismo sexual y menos compromiso religioso”
“La pronta venida de la ley de divorcio es una solución”
“Hablando una esposa: “No quiero un tercero entre nosotros”
“Deberían legitimarse los abortos”
“Si elige a este, o , a este otro candidato seremos una sociedad mejor”
“El libre mercado y el desarrollo garantizan la felicidad”
“Por lo que tengo, soy”

Como vemos, mucho de estos mensajes no son una realidad hoy, pero son parte de lo que se manifestará a futuro.

Televisión y moral

Para empezar, podemos dar a conocer algunas cifras que se han desprendido de la última investigación del Consejo Nacional de televisión en Chile:

*El 69,2% considera que ve la cantidad justa de televisión.
*El 46% cree que ve poca.
*El 20.3% Considera que ve menos de lo que quisiera.
*El 16.7 ve más de lo que quisiera.

Jerarquía en la distribución del tiempo:

*Ver televisión (Primer lugar)
*Conversar con personas
*Escuchar radio
*Hacer o recibir visitas
*Escuchar música grabada
*Caminar o pasear
*Hablar por teléfono normal
*Participar en fiestas
*Leer libros
*Leer diarios
*Usar computador
*Practicar deportes
Fuente: DESUC

EXPOSICIÓN DIARIA DEL PÚBLICO A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

(Santiago de Chile)

83,5% Televisión Abierta
73,1% Televisión por cable
73,6% Radio
19,8% Diarios

Una vez que hemos visto la situación de los medios en Chile, veamos un extracto que se basa en gran parte en estudios de Chirista Meves, psiquiatra infantil alemana (adecuado al contexto chileno)

No cabe la menor duda de que sicológicamente la influencia de la televisión es inconmensurable. El carácter múltiple de dicha influencia -sobre todo la impresión producida a nivel emocional por el largometraje- supera a cualquier medio de comunicación, como la prensa, la escuela o la radio, cuyo posible influjo es predominante de orden racional.

Es también inadmisible considerar a la televisión como la única creadora de tendencias. Dentro de su multiplicidad de funciones, es ciertamente pluralista y, por consiguiente, opera más bien como un reflejo de las tendencias, temas y movimientos ya existentes. Muy rara vez la televisión crea las tendencias, pero en todo caso es su amplificador por excelencia. Dada la competencia, la minuciosa observación realizada por las direcciones generales de los niveles de sintonía se traduce cada vez más en transmisiones de acuerdo con lo requerido por el público.

Por otra parte- y esto tampoco puede ignorarse- sería un atenuante considerar el rol de la televisión únicamente como demanda de transmisiones vinculada a una oferta múltiple. Ciertamente, existe por lo menos una interacción entre posibilidades de éxito y utilización del personal, y lo que es más, en realidad se trata de un claro esfuerzo por poner en los puestos de mando a quienes representan las actitudes deseadas, e influyen oportunamente en las transmisiones. Uno son los profesionales altamente objetivos, otros son actores que se la juegan por dar un golpe de gracia a la frágil moral existente, y así contribuir a la realización y propagación de una nueva forma de vivir que les parece mejor; todo esto a través de la televisión. El objetivo consiste en superar la ética occidental de origen greco-judeo-cristiano. Cito únicamente aspectos tales como el amor al prójimo, el sentido cívico, la autodisciplina en el terreno de la fe en Dios, el temor y el amor a Dios.

Otro objetivo de esta nueva fe consiste en alejar a la mentalidad de los antiguos valores y liberar a los hombres del rol de súbditos temerosos de la autoridad, impuesto por una moral supuestamente inhibidora, capaz de suscitar temor y obstaculizar el progreso, para así despertar en ellos una justificación individual para actuar. Así vistos, los preceptos morales de occidente resultan sospechosos, cosa que se procura dejar en claro, lo más a menudo posible, cada vez que en la televisión se tocan temas religiosos o relacionados con la Iglesia.

Ciertamente, esto no siempre es posible de manera que, para respetar también a los televidentes religiosos, no se renuncia completamente a los programas de interés religiosos y a las transmisiones de grandes manifestaciones religiosas. Con todo, es muy evidente el influjo unilateral, casi no se informa al público sobre el renacimiento espiritual. Se da el caso que muchas veces hay miles de cristianos en una manifestación, pero los medios deciden dar cobertura a otro tipo de manifestación y- el algunos casos- con muy poco público.

Hay un motivo detrás de todo eso. De hecho, de acuerdo con este sistema, la Iglesia es responsable de los antiguos valores morales, por lo cual sería un instrumento de potencia mundial y habría inventado sus tabúes, sobre todo en relación con la sexualidad, la agresividad y la propiedad, teniendo como único fin la represión y la prohibición psicológico-moral. El hombre, acostumbrado desde la infancia por la Iglesia a estar sometido, sería un ser condicionado para renunciar a sus instintos educado en la obediencia, el orden, la limpieza, la diligencia, la puntualidad, el ahorro y la cortesía, sin conciencia de su propia miseria y dejándose explotar sin oponer resistencia alguna, por una sociedad que lo consume despiadadamente.

En consecuencia, los vehículos de la nueva moral son los siguientes: desobediencia, protesta y crítica, reemplazándose la obediencia a los padres, a la Iglesia, al estado por una mentalidad “más suelta”, ocupando el puesto de la disciplina la exigencia de más tiempo desocupado y pidiéndose más vacaciones en sustitución de la diligencia.

El esfuerzo por hacer triunfar la llamada nueva moral con la televisión se basa en una imagen del hombre que tiene origen en la ilustración, la cual fue reforzada y trivial izada por el liberalismo y el socialismo del siglo XIX, adquiriendo en 1969 un nuevo ropaje únicamente en lo exterior. Esta imagen del hombre se basa en los siguientes presupuestos, refutados desde hace mucho tiempo por la experiencia:

– La fe en la bondad innata del hombre;

– La creencia de que el carácter es únicamente producto de la influencia del medio ambiente, de lo cual se desprende la creencia en la posibilidad de modelar al hombre mediante dicha influencia;

– La creencia en la posibilidad general de autodeterminación de los hombres, incluso el niño;

– La creencia en que mediante un cambio de la conciencia el hombre puede liberarse de sus propias amarras, generadas artificialmente, y

– La creencia en que produciéndose conflictos y problemas podría estimularse la liberación del hombre en relación consigo mismo y, por consiguiente, con la moral individual que lo rige.

Para quienes conocen este modelo humano y el fin educativo de semejante autodeterminación, resultará fácil intuir, examinando algunos programas de televisión, en qué medida éstos representan inequívocamente la nueva moral. Se pretende sensibilizar a las personas en relación con su derecho de libre decisión frente a los padres, al Estado, los maestros autoritarios y los prejuicios, para terminar imponiendo ese derecho como voluntad de la mayoría. Por consiguiente, es tarea obligatoria de ciertos programas dirigidos a los niños y a los muchachos enfocar negativamente a los padres, por ser justamente peligrosos tutores de una moral nociva.

Muchas transmisiones encargadas presentar a todos los débiles, desaventajados, desafortunados, reprimidos y oprimidos producidos por nuestro sistema, no deben evaluarse únicamente como esfuerzos dirigidos a despertar en nosotros sentimientos más humanos hacia el prójimo. Se trata más bien de una estrategia para destacar la podredumbre de nuestra sociedad actual. Semejantes programas pretenden mostrar dentistas, hombres de empresa, abogados, profesores y otros individuos ilegítimamente privilegiados y ricos, en medio de su depravación moral, para poner en tela de juicio su idoneidad como modelos y fomentar la rabia y el desprecio hacia este grupo de personas.

En el ámbito de este proceso de reeducación tiene un rol de especial importancia el cambio de actitud frente a la sexualidad. El objetivo, en este caso, no consiste únicamente en favorecer el reemplazo de una moralidad sexual propuesta por la Iglesia, acusada de ser enemiga del cuerpo, por un uso de la sexualidad en función del placer, con el fin de disfrutar plenamente el instinto sexual en todos sus aspectos. Se pretende más que nada llegar a la “sexualidad autónoma”, utilizada como instrumento para desprenderse de todas las viejas instituciones y constricciones. Específicamente, el objetivo apunta a un profundo alejamiento de los jóvenes de su familia como institución de orden. No sólo se pretende dañar en los jóvenes las relaciones con sus padres, sino también suprimir la alternativa de la familia como forma deseable a futuro.

“EL 40 % de los embarazos que ocurren en Chile no alcanzan al nacimiento debido a que las futuras madres abortan, espontánea o inducidamente. Pero en las jóvenes adolescentes sólo ocurren 20 abortos cada cien embarazos”.

“En Chile nacen al año más de 40 mil niños hijos de padres adolescentes”

Doctor Ramiro Molina. Diario la tercera 26-08-99

Con esta nueva moral se pretende llevar a los espectadores a aceptar las relaciones sexuales entre los jóvenes no sólo como algo normal, sino además legítimo y necesario. Al mismo tiempo se sugiere la forma de comportamiento de una muchacha moderna: dejando de lado las ideas anticuadas de los padres – y por ende desligándose emocionalmente de ellos-, siendo “usada” en todo momento por diferentes parejas. En el curso de este mensaje no surgió ni la sombra de una duda en cuanto al hecho de que este hermoso mundo nuevo es realmente mejor y que las mujeres deben recurrir únicamente a la píldora, la espiral o el aborto provocado como medios para sobrellevar el peso de sus deseos sexuales.

El hombre acostumbrado con la televisión a la “autonomía”, suele carecer de orientación, y en su egoísmo se convierte con mayor facilidad en un soñador, con una concepción ilusoria de sus derechos. Es más bien un hombre incapaz de manejar debidamente “lo mío y lo tuyo”, la sexualidad, los deseos de poder de su ego y el control de su agresividad.

“Cada media hora. una persona sufre una agresión sexual”

Policía de investigaciones

“En Chile los jóvenes se inician sexualmente como promedio a los 16,2 años”.

Doctor Ramiro Molina. Diario la tercera 26-08-99

“ La falta de identidad producida generalmente por las agresivas ofertas expuestas a través de los medios de comunicación es una de las causas de suicidio en los jóvenes”.

Ministerio de Salud

Todo lo anterior nos muestra cómo la vieja moral no fue ideada, cómo se afirma, por una clase sacerdotal hebrea exclusivamente con fines de poder. Su recomendación de limitar y moderar los instintos, así como determinar cuáles de ellos deben ser tabú, es producto de la sabiduría, de una comprensión más objetiva de la esencia del hombre que la de nuestra vieja-nueva ideología de la televisión. El hombre necesita un vínculo con un Dios personal, frente al cual justifica sus propios actos.

Si el hombre, dada su naturaleza, se elige a sí mismo como ídolo, deja a sus instintos desprovistos de su vínculo lógico, aislándolos, y procura vivir en función de sí mismo, aumentará él el riesgo de estar sometido a uno de los mayores impulsos vitales.

Procesos de este tipo presentan características típicas y pueden detectarse en todos los grandes instintos vitales. Así, el aislamiento de la sexualidad puede llevar, por medio del instinto, a la ansiedad sexual, más bien a la dependencia que a la libertad deseada, a caer preso de una idea fija vivida como tormento y tensión y no como distensión. Y esto le ocurre a una persona con mayor facilidad en la medida que es síquicamente débil y está sedienta de amor. Si no ha recibido afecto suficiente en la infancia, tiene dificultades para relacionarse con los demás y para tener éxito en la vida.

¿Por qué los programas de televisión nunca dan cuenta de este tipo de problemas sicopatológicos? Es un hecho que todos los médicos deben informar a sus pacientes sobre los riesgos y las consecuencias de sus intervenciones.

Al mirar nuestro presente podemos ver que es muy difícil la medida de la fuerza explosiva de una persona. Por eso es muy diagnosticar en qué personas una forma de incitación negativa a través de los medios puede constituir un estímulo digno de imitarse y en cuáles es menos peligrosa.

Sin embargo, hay algo cierto: sería presuntuoso pensar que hay hombres totalmente inmunes al sólido influjo de la pantalla. En general, el peligro es mayor para las personas más débiles e inmaduras, como los niños y los jóvenes. Y entre éstos, por otra parte, el peligro es a su vez mayor si ya albergan potenciales patológicos; por el contrario, es menor si en el curso de su proceso educativo han aprendido a conocer sus propios límites en relación con lo lícito y la libertad de acción y sin han sido acostumbrados a respetar esos límites. Esto nos hace pensar que en el fondo, el hombre, dada su naturaleza, no se rige por una brújula orientada en su interior hacia el bien; por el contrario, se siente atraído por las violaciones de los límites, que le dan libertad. En cada uno de nosotros, como parte del instinto de autoafirmación, hay una inclinación a lo desmesurado, a la expansión desenfrenada. Toda represión de los instintos nos impone una fuerza de disciplina. La forma de vida desinhibida en el fondo es la ás fácil. Representarla en la televisión como la mejor es peligrosamente eficaz para el individuo que busca dar legitimidad a su propia debilidad. Así se justifica la tendencia humana a la comodidad, pero conduciendo inevitablemente a una falta de orientación y por consiguiente a la infelicidad de la persona.

Las películas donde la libertad de decisión, exagerada hasta la violencia y el robo, se presenta como una forma de vida, incluso admisible en ciertas circunstancias y por lo tanto posible, son especialmente nocivas para quien está predispuesto a la imitación. La gran psicóloga Esther Harding, discípula de C.J. Jung, señaló lo siguiente a modo de advertencia ya en 1946: “La famosa libertad y presunción del hombre aparece así: él se rebela, afirmando poder elegir libremente a su gusto, e inevitablemente cae víctima de la agresividad”.

El diagnóstico realizado en 1996 por el INJUV sobre el perfil de los adolescentes chilenos de los 90 estaría definido por: una convivencia familiar y social marcada por métodos de relación violentos, expuestos agresivamente a las ofertas de identidad de los medios de comunicación y el consumo juvenil estandarizado, con una biografía personal conflictuada y escasa asistencia especializada, vida sexual riesgosa, alto consumo de alcohol y drogas, apatía por la participación política, por mencionar algunas.

Mientras la denominada vieja moral sólo era dañina por sus rígidos e ilícitos excesos, la llamada nueva moral lo es en su punto de apoyo, ¿Porqué? Porque no corresponde a nuestra necesidad de reconocer la instancia divina y las instancias terrenales de la gracia de Dios – como la familia –para domar los gérmenes salvajes que existen en nosotros; porque necesitamos protección no sólo contra el gran inquisidor, el atracador, el explotador, el asesino y el especulador que está fuera de nosotros, sino también contra el maníaco sexual, el atracador, el envidioso, el que odia, el intrigante, el ávido acaparador y el asesino que está dentro de nosotros mismos. Porque sólo sabiendo que nuestra realidad es verdaderamente mísera y conociendo la peligrosidad de nuestras presunciones, es posible alcanzar un grado de amor al prójimo más duradero y conseguir mayor tranquilidad frenando la agresividad.

Medios de comunicación Cristianos
¿V/S Reino de Dios, o POR el Reino de Dios?

Mirando la realidad chilena podemos constatar que los medios de comunicación cristianos reflejan la falta de unidad en la Iglesia, y el algunos casos, la falta de palabra de Dios.

Cuando Dios habla de su Iglesia, la define como santa, una, sin mancha ni arruga, un organismo vivo entre otras cosas. Su cabeza es Cristo, el cual ha manifestado diversos dones en su pueblo. Estas funciones (no títulos) cumplen un papel clave en el perfeccionamiento de los santos para la obra del ministerio. No es uno solo, es un gobierno pluralista, compuesto por diversas gracias del Señor.

Mirando lo anterior, tengamos la esperanza que la comunicación cristiana tendrá como pilar fundamental una palabra apostólica que la dirija según la necesidad. El establecimiento de un medio no debe centrarse en el afán personalista de alguna u otra congregación local, mas bien, debe apuntar a ser parlante de la voz (no distintas voces) de la Iglesia, la cual hoy es muy confusa. Esto trae consigo enorme esfuerzos para mantener el medio de comunicación en pie, aunque no lo quieran reconocer, la mayoría de los medios de comunicación tienen su talón de Aquiles en el factor económico.

Lo anterior es en cierta manera lógico, pues los medios de comunicación tienen su origen y nacimiento en le libre mercado (nacieron para propagar el sistema), lo cual, a la iglesia de demanda algunos desafíos:

– Predicar el evangelio del Reino.

– Denunciar al pecado.

– Denunciar en una constante crítica que el sistema imperante no garantiza la felicidad del hombre.

– Darle la oportunidad a la nueva generación que es ejemplo en testimonio y pureza, pues, es ahí donde se manifiesta la mayor diferencia.

– Un medio de la Iglesia, sostenido por la Iglesia y hacia el mundo.

– Su enfoque debe apuntar al fortalecimiento de la Iglesia local y no a invitar o promover actividades que vayan en desmedro de la Iglesia local.

– Sus decisiones políticas (expansión, programación) deben apuntar a lo que la palabra apostólica la dirija.

Veamos un ejemplo de programación:

8ºº a 10 AM: Comentar la actualidad (periodistas, comunicadores y sociólogos cristianos), lo cual debe dar como resultado la manifestación de Cristo como única salida a la tragedia humana.

10ºº a 13ºº PM: Programa familiar (educadores, sicólogos, pastores y médicos), que enfoque a la familia cristiana como baluarte frente a la caída de los valores.

13ºº a 14 PM: Comentar la actualidad (periodistas, comunicadores y sociólogos cristianos), lo cual debe dar como resultado la manifestación de Cristo como única salida a la tragedia humana.

14ºº a 16ºº PM: Programa juvenil, como respuesta a programas que se transmiten a la misma hora, los cuales entregan “basura”.

16ºº a 17ºº PM: Programa infantil

18ºº a 19ºº PM: Programa de investigación (la Iglesia denunciando algunas temáticas que nadie habla. (periodistas y comunicadores sociales cristianos)

19ºº a 20ºº PM: Comentar la actualidad (periodistas, comunicadores y sociólogos cristianos), lo cual debe dar como resultado la manifestación de Cristo como única salida a la tragedia humana.

20ºº a 22ºº PM: Palabra de edificación para la Iglesia (no siempre las mismas)

22 a 24ºº PM: Recitales o reuniones en vivo.

24ºº a 8ºº AM: Trasnoche cristiano (en el caso de la radio)

Finalmente:

“El mensaje es más importante que el medio”

“La comunicación cristiana toma forma y contenido a medida que la Iglesia toma forma y contenido”

Bibliografía:

Introducción al estudio de la comunicación. Schramm

La matemática de la comunicación. Warren Weaver

Introducción a la teoría de la comunicación de masas. Dennis Mc.

El poder de los medias

Diario El Mercurio, cuerpo E, 5 de Septiembre 1993

Revista Show (VTR), Noviembre 1999-11-19

[url=http://www.comunidadescristianas.cl]http://www.comunidadescristianas.cl[/url]

Alberto Rojas J.

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Noviembre 1999

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